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El euro digital recibe luz verde: qué sabemos del proyecto de moneda virtual que ya ha aprobado el Banco Central Europeo

Moneda digital europea. El euro digital recibe luz verde: qué sabemos del proyecto de moneda virtual que ya ha aprobado el Banco Central Europeo. La Unión Europea sigue adelante con la futura creación del euro digital, una moneda virtual que tendrá el mismo reconocimiento que el efectivo por parte del Banco Central Europeo. Un ambicioso proyecto que se alargará hasta 2026, según los cálculos iniciales, y que ya ha recibido la aprobación del propio BCE para dar comienzo al estudio sobre su desarrollo.  Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página. También puedes participar en el WhatsApp. Si usas Telegram  ingresa al siguiente enlace.

Esto es lo que sabemos del euro digital, una moneda que será accesible a través de monederos virtuales y servirá para realizar todo tipo de transacciones. Si bien, como remarca el BCE, este euro digital servirá para complementar el dinero en efectivo, en ningún caso para reemplazarlo.

 

Quién se encarga del diseño y cómo será el euro digital

El BCE es el encargado de gestionar la política monetaria de la zona euro y también es la institución que se encargará de la creación del euro digital. Christine Lagarde, directora del BCE, explicaba que al menos 80 bancos centrales estaban interesados en la creación de monedas virtuales. Ahora se confirma que uno de los bancos centrales más poderosos del mundo ha tomado la iniciativa de crear una moneda virtual propia.

Fue en octubre de 2020 cuando el BCE mostró su intención de estudiar la viabilidad de esta propuesta. La Comisión Europea y el Banco Central Europeo se unieron para estudiar los posibles problemas que surgieran de un euro digital.

Las conclusiones han sido que no se han identificado obstáculos técnicos durante la investigación. A partir de ahora se inicia un periodo de dos años para investigar cómo se podrá implementar. Un euro digital que tendrá en cuenta las recomendaciones de intermediarios y comerciantes y tiene previsto acudir al Parlamento Europeo para dejar en sus manos la aprobación final.

euro digital

Los experimentos que se llevaron a cabo para el estudio del euro digital se centraron en cuatro aspectos: privacidad y antiblanqueo, certificación, límite de la cantidad de euro digital en circulación y acceso al euro digital en zonas sin internet. Cuatro apartados que podían suponer problemas de fondo pero donde en ninguno de ellos se encontraron problemas suficiente importantes como para evitar proseguir el desarrollo.

«Nadie quedará al margen del circuito de pago. Tener el euro digital será como tener efectivo, pero en forma digital», explica Fabio Panetta, miembro del Comité Ejecutivo del BCE.

Sobre la influencia de China y Facebook en la apuesta por esta moneda virtual, Panetta contesta que «no es que no hayamos notado que China y Facebook están trabajando para emitir medios de pago electrónicos. El euro digital protegería la soberanía monetaria europea. Pero no creo que la eurozona sea particularmente vulnerable a la propagación de una moneda digital china o al uso de una herramienta de pago digital privada». Una respuesta en contraposición de la postura de Francia.

«No podemos poner todo el sistema de pago en manos de un monopolista privado. Estas son tareas y funciones de las que el banco central no puede retirarse. Solo el banco central puede ofrecer estos servicios con el único propósito de garantizar el bienestar de la comunidad», apunta el ejecutivo del BCE sobre la diferencia entre un euro digital y Libra, la criptodivisa propuesta por Facebook.

 

Diferencias de la moneda digital europea con las criptomonedas

Mientras las criptomonedas se basan en protocolos descentralizados, el euro digital sería un sistema cuya base es el Banco Central Europeo. Sin embargo, desde el propio BCE apuntan que «los experimentos también sugieren que las arquitecturas que combinan elementos centralizados y descentralizados son posibles». Así es como lo define el BCE:

«Los criptoactivos son fundamentalmente diferentes del dinero del banco central: sus precios suelen ser volátiles, lo que dificulta su uso como medio de pago o unidades de cuenta, y no hay ninguna institución pública que los respalde. Las personas que usan un euro digital podrían tener el mismo nivel de confianza que con efectivo, ya que ambos estarían respaldados por un banco central».

Para abarcar la enorme cantidad de transacciones que el euro digital tendría, el sistema de pagos debe ser suficiente capaz. En este sentido, apuntan que el Eurosystem TARGET Instant Payment Settlement (TIPS) es capaz de procesar más de 40.000 transacciones por segundo. Un nivel que también alcanzan las alternativas basadas en blockchain, que no se descarta utilizar.

Otro punto que el BCE tiene en mente a la hora del diseño del euro digital es el impacto medioambiental de su infraestructura. Según los experimentos previos, «para las arquitecturas que se probaron, la energía utilizada para ejecutar decenas de miles de transacciones por segundo es insignificante en comparación con el consumo de energía de criptoactivos como bitcoin».

Hasta 2023, el Banco Central Europeo continuará investigando sobre la creación de este euro digital. Será entonces cuando se deberá tomar la decisión de iniciar su desarrollo y trabajar en implementar las posibles soluciones, trabajando junto a bancos y empresas.