Diez cosas que usted tal vez no sabía de Jorge Eliécer Gaitán

1) Aún sigue en pie la casa donde nació Jorge Eliécer Gaitán, el 23 de enero de 1898. Está en la calle 1.ª n.° 8-24 de Bogotá, barrio Las Cruces (en Egipto y Girardot también aseguran que allí nació). Hoy es el restaurante cafetería Andrey. En la fachada, la Dirección Liberal adosó, hace décadas, una placa recordatoria, de mármol, al lado de un aviso que dice ‘Almuerzos. Desayunos’.

2) Sus padres fueron Eliécer Gaitán Otálora, liberal radical que vendía libros usados, entre otros oficios, y la maestra de escuela Manuela Ayala de Gaitán, una influencia definitiva en la educación de su hijo. Jorge Eliécer fue el mayor de seis hermanos.

3) Gaitán entró a estudiar Derecho, en 1920, en la Universidad Nacional. Su tesis no ocultó su destino: ‘Las ideas socialistas en Colombia’.

4)La política lo atrajo desde el comienzo. Siendo estudiante, impulsó la candidatura de coalición del conservador Guillermo Valencia, el poeta payanés, en 1918.

5) Gaitán, como tantos otros jóvenes, recibió los consejos de don Alfonso Villegas Restrepo, fundador de EL TIEMPO, en las oficinas de la avenida Jiménez.

6) A los 26 años, Gaitán fue elegido diputado a la Asamblea de Cundinamarca. Paulatinamente se ganó un espacio en el movimiento estudiantil liberal, que lideró una campaña sin tregua contra la hegemonía conservadora.

7) En 1926 viajó a Italia a estudiar en la Real Universidad de Roma, la más acreditada escuela de derecho, que dirigía el famoso penalista Enrico Ferri. Allí obtuvo el título de doctor en jurisprudencia con la tesis ‘El criterio positivo de la premeditación’, calificada magna cum laude y exaltada con el premio Enrico Ferri.

8) A Amparo Jaramillo la conoció en 1933, en Medellín. Ella era una fanática del dirigente liberal, y él pidió que se la presentaran. “Pues yo a usted, doctor Gaitán, ya lo conocía, y mejor de lo que se imagina”, le dijo. Lo invitó a su casa a “tomar el algo” y le enseñó su colección de recortes sobre su vida política. Gaitán le dijo en un telegrama que había vuelto a Bogotá con “un intenso recuerdo”. Se casaron en 1936, año en que se posesionó como alcalde de Bogotá.

9) Un convencido de la sentencia latina ‘mens sana in corpore sano’ y de los beneficios de la gimnasia y el deporte. Solía trotar, caminar, subir montañas, y en la Casa Museo Gaitán se conserva el aparato de gimnasia pasiva abdominal que usaba para mantenerse esbelto.

10) Su hija Gloria recuerda que muchos políticos, con el fin de halagarlo, le obsequiaban muñecas ‘para la niña’ (aún se conservan en la Casa Museo). Ella se sentaba en la escalera al segundo piso con las muñecas, a escuchar los discursos de su papá. Cuando él llegaba, le pedía una arenga para ellas. Y él, el gran orador, complacía.

EL TIEMPO