Sabe realmente para qué sirven las medicinas que compra

En el país es común que las personas que sienten algún dolor usen medicamentos recomendados en droguerías o por terceros tras una breve descripción de los síntomas que sufren.

Respecto a un síntoma tan frecuente como el dolor, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Dolor (2014), realizada por la Asociación colombiana para el estudio del dolor, al menos el 24 por ciento de los colombianos se automedican, siguiendo recomendaciones de la farmacia o de allegados.

Pese a que esta situación se ve de manera normal por muchas personas, quienes lo hacen puede que tengan desconocimiento en torno a los riesgos que conlleva esta práctica y a la responsabilidad que cada quien tiene al comprar un fármaco.

Generalmente, los fármacos de venta libre son los que se suelen automedicar; esto son, de acuerdo con el Ministerio de Salud, los que se pueden adquirir sin la prescripción y están destinados a la prevención o al tratamiento, alivio de síntomas signos o enfermedades leves que son reconocidas adecuadamente por los pacientes.

El doctor Daniel Leal, coordinador de consulta externa del Hospital Infantil de San José, definió que la automedicación es cuando un paciente usa medicamentos, valga la redundancia, por iniciativa propia sin ninguna intervención por parte del médico ni diagnóstico de la enfermedad.

Respecto a algunos de los riesgos que puede tener la práctica, el doctor Leal señaló que es común que las personas se suministren dosis en tiempos inadecuados o que se ingieran por la vía que no corresponde.

En otros casos los medicamentos pueden generar riesgos secundarios como de toxicidad tras ingerirlos sin la prescripción médica; además, muchos carecerían de efectividad, pues al no conocer el horario o manera de ingerir no cumpliría su labor, explicó Leal.

En situaciones más extremas, el galeno indicó que también pueden generar adicción o dependencia, al punto de que por el uso indebido de algunos de estos medicamentos termine con un problema de salud mayor.

“Finalmente, el enmascaramiento de procesos médicos graves, por ejemplo, personas con dolores abdominales fuertes que toman analgésicos para evitar el dolor y terminan con un deterioro de su salud más grande del que se tenía”, añadió el coordinador de consulta externa del Hospital Infantil de San José.

Leal realizó un cuestionario para EL TIEMPO en el cual mide los conocimientos de las personas en cuanto lo que realmente sabe de las medicinas que generalmente se compran en una droguería para automedicarse.