El valiente relato de una militar que desertó de la Guardia Venezolana

Katiuska Carolina Jamboos Reyes se convirtió en la primera mujer de alto rango de la Guardia Nacional Venezolana (GNV) en llegar a Colombia, más precisamente al departamento del Atlántico.

Ella asegura que el presidente “Maduro sabe todo lo que pasa en Venezuela, pero parece que se cegará porque todos los días dice que no pasa nada», afirmó en entrevista con El Tiempo, la Primer Teniente de la GNV.

Con la voz entre cortada, la bacterióloga de profesión y quien llevaba 4 años en las fuerzas militares de su país, dice que no tenía otra salida. Dejó a toda su familia en su país con tal de darle la calidad de vida que se merece su hija de 2 años de edad, de la cual asegura que es su motivación para creer que las cosas mejorarán, y seguir confiando en Dios.

Su decisión, como la de muchos que decidieron migrar para otros países venía dándole vuelta en su cabeza hace meses, hasta que se cansó de que sus pensamientos fueran más fuertes que su convicción. “Mi familia me motivó y aunque el proceso fue bastante difícil llegué acá», explicó.

Me vine con ojos llenos de lágrimas, pero el corazón lleno de esperanza

Tomó la ruta más complicada para algunos, pero para ella la más segura, la trocha. “No podía venirme por la vía porque conozco a todos los guardias que están ahí y me podían detectar», afirmó.

La ayuda humanitaria

El fin semana se frustró el plan de entrega de las más de 600 toneladas de alimentos y medicamentos al pueblo de Venezuela, pues la GNV quemó dos de los camiones que transportaba la ayuda humanitaria; además se maltrató a ciudadanos que protestaron por el hecho en la frontera en Norte de Santander.

Katiuska, que también tiene la nacionalidad colombiana, recuerda que para el sábado ya no estaba en su país, pero sí pudo apreciar lo que sucedió por los medios de comunicación de Colombia, los cuales le sirvieron para poder informar a su familia de lo que sucedía».

En Venezuela los medios locales no muestran nada. Mi hermana no sabía lo que estaba pasando allá y le envié imagines de lo que yo veía desde Colombia, porque allá nadie muestra nada”, manifestó.

En torno a lo que informa el Gobierno de Nicolás Maduro sobre ayuda que, diariamente, da al pueblo venezolano con 168 camiones con cajas CLA, provisión alimenticia. La exoficial desmintió al manifestar que en algunos barrios se tiene que esperar hasta 6 meses para que lleguen.

«Por mi barrio, donde vivía, desde agosto del año pasado no llega una caja de estas y antes de esto desde el 2017 no llegaban«, relató.

Anteriormente las CLA venían surtidas, pero la última que recibió Katiuska contaba con tan solo 6 kilos de lentejas, un litro de aceite, una libra de azúcar, “pero maduro dice que está surtida”.

Oficial venezolana

Katiuska Jamboos no sabe como aguanto mucho bajo este régimen.

Foto:

Cortesía Katiuska Jamboos Reyes

¿Escases de alimento y medicamento?

La escasez de alimentos y medicamentos son las necesidades más relevantes del pueblo venezolano, sin dejar a un lado la economía, la cual, según apuntó Jamboos, está debilitada ya que los almacenes cerrados son más que los abiertos, ya que se basan en el precio del dólar al momento de la venta.

Es decir, “un almacén de joyas o de lo que sea vende un producto a 10 dólares, pero al pagar me dice que su valor es de 12 y luego al entregar el dinero me dice que son 18″, afirmó. Lo que causa que todo sea más caro o barato sin importar la situación del pueblo.

Los puntos de salud se encuentran sin los equipos y medicamentos necesarios para llevar a cabo una prestación de primeros auxilios y de tratamientos a los venezolanos. “El Hospital Militar de Maracaibo, al cual estoy afiliada junto con mi familia, fui porque mi hija estaba con fiebre de 40 grados y me dicen que no me la podían atender porque no habían médicos”, sostuvo.

Agregó que si una persona es atendida, debe presentarse con los medicamentos e instrumentos necesarios para su aplicación, porque ni aguja tienen los hospitales. “Para maduro los desertores no somos nada, la cifra no es alarmante para él, pero sí es victoriosa para el pueblo”, afirmó

Relata que al poner su profesión en práctica debe enfrentarse a situaciones muy vergonzosas, como decirle a un enfermo que no tiene la solución para sus dolencias, solo una fórmula para que compre lo que requiere. “Los medicamentos valen más que un salario mínimo vigente (Smv)”, asegura.

El Smv de un venezolano común está en los 15.000 bolívares soberanos ($14.161 pesos colombianos), el cual es gastado rápidamente ya que un kilo de queso cuesta 12.000 soberanos ($11.329 pesos), “el resto queda para el transporte”, afirmó.

Mientras que el de un oficial está en los 40.000 bolívares soberanos ($37.763 pesos colombianos), este dinero era gastado por la exoficial rápidamente, ya que los gastos que genera su hija son altos, los pañales y las leches, son los más altos, nada más un kilo de leche cuesta 36.000 soberanos ($33.987 pesos).

“Sumado a estos gastos, la situación se complica al no tener un vehículo, ya que el transporte es público y si se te pasa, llegas tarde a tu trabajo y es otro problema”, manifestó.

Lo importante es que salga

“El pueblo venezolano quiere un cambio, ya van 20 años de la dictadura… ¿Cuánto más debemos esperar?”, preguntó la bacterióloga.

Respondiendo sin temor ratificó que en el período de Hugo Chávez no se veía tanta miseria, aunque no duda que lo hubiera, pero “con Maduro se abrió la olla”, expresó.

Según lo expresado por la venezolana, miembros de la GNV no se entregan por temor a que les pasara a ellos y a su familia, “por pensar distinto o si te detectan saliendo te pueden meter preso o hasta matar ya que es una traición en contra de la nación”, concluyó.

JORGE DE LA HOZ SERRANO

Para EL TIEMPO

Barranquilla

En Twitter: @Jorgedelahoz2