¿Qué fue lo que derivó en la sequía del río Cauca?
Jorge Londoño de la Cuesta, gerente general de EPM, explicó que la presión del embalse sobre la captación ponía en riesgo esta estructura, lo que obligó a cerrar prematuramente la compuerta 1 pues de no hacerse, se perdería el control sobre el flujo de agua en casa de máquinas, lo que a la larga sería un riesgo aún mayor para las comunidades aguas abajo.
Esta decisión acarreó el impacto ambiental que se vio en los últimos tres días, pero tanto para él como para Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín y presidente de la junta directiva de EPM, fue la decisión correcta ya que se priorizó la vida de las comunidades.
Para mitigar dicho impacto, la empresa desplegó un plan de contingencia que dejó un balance de 960 metros cúbicos de agua distribuidos para atender a 71.030 personas, lo cual corresponde al 100 por ciento de las solicitudes, según la firma.
“En cuanto al rescate de peces, de cada cuatro que se encuentran, uno muere. Es una cifra muy significativa, pero es importante decirle a la opinión pública que es una situación reversible y que se puede compensar pues en su gran mayoría son peces pequeños y una vez culmine la maniobra para operar el vertedero, emplearemos acciones para el repoblamiento”, aseguró Londoño de la Cuesta.
Los más de 64.000 peces muertos suman en total 800 kilos. Dichos peces fueron dispuestos de manera adecuada por las entidades autorizadas en el depósito Humagá.
Respecto a las afectaciones económicas a los pobladores, la compañía aseguró que dispuso de un grupo de 21 profesionales de EPM y de la Universidad Nacional, quienes siguen haciendo un monitoreo constante de las actividades económicas que tradicionalmente se han desarrollado en el río, como la pesca, la minería y la barequería.
MEDELLÍN
