Así funcionaba ‘zona de miedo’ liberada por la Policía en Bucaramanga

Una ardua investigación de la Policía Metropolitana de Bucaramanga y la Fiscalía dio como resultado la desarticulación de una banda que tenía azotado un sector del sur de la ciudad que se consideraba ‘zona de miedo’ dado el control territorial que ejercían estos delincuentes a través de la amenaza, coacción y el empleo de armas de fuego como método de intimidación a los habitantes de estos sectores.

Esta zona de miedo estaba ubicada en los barrios San Pedro, Antonia Santos, El Sol I y II, Quebrada la Iglesia, Morrorico y Nueva Granada de Bucaramanga, donde funcionaban 15 puntos de venta de droga en los cuales se comercializaban bajo la modalidad de mano a mano, 7 mil dosis diarias que dejaban una ganancia de más de 500 millones de pesos al mes.

La @PoliciaBmanga realizó más de 35 allanamientos en los barrios San Pedro, Antonina Santos Sur, El Sol I y II, Quebrada La Iglesia, Morrorico y Nueva Granada. Desarticulando una banda de microtráfico que tenía azotado el sector. Video: Jaime Moreno. pic.twitter.com/37VhO9yQAD

— Alejandra Rodriguez (@MariasRodriguez) 2 de abril de 2019

¿Quiénes la manejaban?

Alias Chinche era el líder de la banda que se dedicaba a inducir el consumo de estupefacientes para posteriormente comercializarlos, pero además tenía toda una red de ayudantes denominados ‘campaneros’ para evadir el control de las autoridades e intimidar a los habitantes del lugar.

Los delincuentes capturados en esta operación acumulan 230 procesos judiciales por homicidio, hurto, tráfico de estupefacientes, violencia contra servidor público, fuga de presos y lesiones personales.

Los menores de edad, que pertenecían a esta estructura, eran reclutados para transportar los estupefacientes entre los diferentes puntos de venta, comercializarlos y a su vez eran los encargados de dar aviso de la presencia policial.

Seis familias integradas por padres, hijos, hermanos, tíos, primos y compañeros sentimentales eran las encargadas de dosificar y almacenar en sus propias viviendas las dosis de estupefacientes y armas de fuego; además, resguardaban a otros integrantes de la organización.

Los miembros de esta organización eran invitados habitualmente a fiestas que organizada alias Chinche con el fin de generar fidelidad y fortalecer la banda criminal.

zona de miedo tres

La Policía Metropolitana de Bucaramanga realizó 37 allanamientos para liberar esta ‘zona de miedo’.

Foto:

Jaime Moreno

Intimidación social

Los habitantes de estos sectores eran intimidados a través de grafitis amenazantes que eran pintados en las fachadas de las viviendas donde frecuentemente usaban la palabra ‘sapos’ con el fin de que no dieran aviso a las autoridades y se pusiera en riesgo la actividad criminal que se estaba efectuando en esta denominada ‘zona de miedo’.

zona de miedo Bucaramanga dos

En varias viviendas estaban marcadas para intimidar a los habitantes.

Foto:

Jaime Moreno

¿Cómo evadían a las autoridades?

Intentaron sobornar a los policías del cuadrante, llegando a ofrecer y entregar altas sumas de dinero a cambio de que permitieran la actividad ilegal, una vez estos uniformados se ganaron la confianza de alias Chinche, entregaron estos dineros como material probatorio, colaborando así con la investigación que da como resultado un duro golpe a la criminalidad en la ciudad.

Otra de las estrategias para debilitar la fuerza pública fue provocar asonadas en contra de patrullas de Policía que llegaban a la zona con el objetivo de dificultar las capturas en flagrancia y, posteriormente, denunciarlos por un supuesto abuso de autoridad, hecho que incluso logró que suspendieran a uniformados que intentaban mitigar las asonadas, señalan las autoridades.

Así evitaban ser capturados en flagrancia. Realizaban asonadas y luego acusaban a la Policía por abuso de poder. pic.twitter.com/vwNkmukGtj

— Alejandra Rodriguez (@MariasRodriguez) 2 de abril de 2019

La estrategia de comercialización

En video quedó grabada la estrategia de direccionamiento que usaban estos delincuentes para lograr pasar desapercibidos ante las autoridades.



Dentro de la banda, el rol de los ‘orientadores’ era hacer que los consumidores llegaran a los nuevos lugares y lo lograban usando la fuerza para que hicieran incluso filas para esperar al vendedor de forma ordenada en las cancha de los barrios.

Los alucinógenos eran camuflados para poder ser trasladados sin que las autoridades se percataran. pic.twitter.com/qPxtsXTB9p

— Alejandra Rodriguez (@MariasRodriguez) 2 de abril de 2019

Con estos 37 allanamientos y más de 30 capturas, las autoridades esperan que sea el final de la ‘zona de miedo’ que durante varios años atemorizó a los habitantes de los barrios San Pedro, Antonia Santos, El Sol I y II, Quebrada la Iglesia, Morrorico y Nueva Granada de Bucaramanga.

MARÍA ALEJANDRA RODRÍGUEZ

Corresponsal EL TIEMPO

Bucaramanga@mariasrodriguez