Consternación por muerte de madre e hija barranquilleras en Europa
La Policía de Irlanda del Norte halló en una casa en Newry, en el condado de Down, los cuerpos sin vida de madre e hija barranquilleras de 37 años y 15 años, respectivamente. Junto a sus cadáveres fue encontrado también el de un hombre de 38 años.
Según la información de Jason Murphy, detective de la Policía norirlandesa, se tratan de hallar las causas del asesinato de estas personas, por lo que un equipo especial realiza las investigaciones del caso.
Los análisis de los cuerpos se están llevando a cabo por las autoridades; sin embargo, no se ha esclarecido la causa de las muertes, pero de momento no habría ninguna persona más involucrada en los hechos.
«Esta es una tragedia indescriptible y cualquier persona con información debe contactar a los detectives», manifestó Murphy.
Tras la tragedia que enluta a los allegados de las dos mujeres, en Barranquilla la familia de las víctimas pidieron ayuda a la Cancillería para poder viajar hasta Irlanda del Norte, realizar el proceso de repatriación y conocer las causas del deceso de sus parientes.
Sin embargo, la familia indicó que la respuesta entregada por la Cancillería no fue favorables, pues alegaron no tener presupuesto para ayudar a darle cristiana sepultura a las víctimas.
“No tenemos plata”, esa fue la respuesta que aseguran que recibieron los familiares de las dos mujeres.
“Solo queremos saber la verdad, ahora mismo no tengo cabeza para nada, que se aclare todo sería lo mejor”, afirmó el padre y abuelo de las víctimas en entrevista con EL TIEMPO desde el sur de la capital del Atlántico, donde reside.
Según la información entregada por las autoridades norirlandesas, en dicha casa de Newry se hallaron los tres cuerpos sin vida, al parecer, el hombre de origen escoses que residía con las dos mujeres atentó contra ellas y, posteriormente, decidió quitarse la vida.
Una hermana de la mayor de las víctimas relató a Caracol Radio que su familiar llevaba alrededor de 20 años en Europa, de los cuales cumplió 4 años viviendo en Irlanda del Norte, donde conoció a un hombre llamado Rusel, quien se convirtió en su compañero sentimental.
La mujer añadió que la familia no tuvo nunca contacto con Russel y no lo conocían. “Nunca nos dijo que la maltrataba”, añadió la mujer.
BARRANQUILLA
