Futuro de obras de valorización en Armenia depende de varios aspectos

Después de que hace unas semanas el alcalde de Armenia, Óscar Castellanos Tabares, reveló que uno de los contratistas de algunas de las obras financiadas con recursos de la valorización, renunció a la ejecución del contrato, el mandatario informó que el futuro de las obras que faltan depende de varios aspectos como el jurídico, el técnico y el financiero.

Por ejemplo, el aspecto financiero “depende de la respuesta de los contribuyentes. Ese será el momento de decidir si la ciudad está en capacidad de hacer las obras y cuántas de ellas. Reiteramos que la contribución de valorización está vigente”.



Añadió que “ya se obtuvo la terminación definitiva del vínculo contractual entre la administración y la Unión Temporal Puentes Armenia, posteriormente siguen otros procesos relacionados con la liquidación de esos contratos, y avanzan más procedimientos legales para hacer efectivas las pólizas de manejo de los anticipos”, dijo Castellanos.

A los armenios les preocupan los más de 20 mil millones de pesos que fueron desviados a arcas privadas, según la Fiscalía, por la exalcaldesa Luz Piedad Valencia y su esposo Francisco Valencia (que están en prisión, a espera de juicio), y también el desenlace final que tendrán estas obras. De las 10 que se contrataron, solo se entregaron tres en un cien por ciento; la glorieta de Los Kioscos, la repavimentación de la avenida Centenario y el deprimido de La Constitución.

Del primer contrato faltó el ordenador vial de la antigua Estación del Ferrocarril, y del segundo, que inicialmente era de seis obras pero que fue renegociado, se suspendieron tres obras y las otras tres tienen un avance solo del 10 o 15 por ciento.

Según advirtió Castellanos, su administración “nunca recibió formalmente de sus antecesores en el cargo de alcaldes ninguna de las construcciones, ni las concluidas y menos las parciales y mi equipo de trabajo de la Secretaría de Infraestructura fue el que tuvo que hacer el levantamiento de obra por obra, para establecer el porcentaje de avance de cada una”.

Añadió que “recibimos un proyecto totalmente abandonado por el contratista, parte de las obras estaban vandalizadas. La Administración contrató una obra completa más no suministros. Si los vándalos las desmantelaron, es de absoluta responsabilidad del constructor. Esas pérdidas deberán ser asumidas por la unión temporal”.

Laura Sepúlveda

Para El Tiempo