Granizadas como la que cayó en Dosquebradas, cada vez más frecuentes
La fuerte granizada que afectó a Pereira y sobre todo a Dosquebradas en el atardecer del jueves pasado es un evento extremo de variabilidad climática, que está asociado al Cambio Climático.
Así lo explicó a este medio el director de la Red Hidroclimatológica de Risaralda, Juan Mauricio Castaño.
Según el experto, esa clase de eventos “son cada vez más frecuentes y más intensos”. Anteriormente, explicó, estos eventos se presentaban una vez cada 50 años, ahora son más comunes y son un fenómeno planetario.
“En Australia, recientemente, hubo una ola de calor con temperaturas de 47 y 48 grados centígrados. Mientras, en Estados Unidos, en el más reciente invierno se registraron temperaturas de -40 grados centígrados. Acá tenemos vendavales, tormentas eléctricas y, ahora, granizadas cada vez más frecuentes e intensas”, comentó Castaño.
Y es que la granizada de hace dos días en las dos principales ciudades de Risaralda estuvo acompañada por un vendaval y una tormenta eléctrica muy intensos, que también contribuyeron a que los daños fueran peores.
Literalmente, los témpanos de hielo cayeron como piedras sobre la superficie, pero también sobre techos, cubiertas, ventanas y carros. De hecho, los granizos atravesaron tejas, hundieron los techos de los carros y rompieron vidrios panorámicos de estos.
Esos daños provocados por el granizo se deben a la velocidad del viento que hubo durante el vendaval. “A nivel local, los vendavales están asociados a unas diferencias depresión entre el centro y la frontera de la tormenta. Esas diferencias de presión determinan que los vientos sean mayores y menores”, explicó Castaño.
